Mostrando entradas con la etiqueta Trier. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Trier. Mostrar todas las entradas

22 marzo 2007

LA RISA, SEGÚN VON TRIER





¿Puede una comedia que no acaba de funcionar como tal ser, a pesar de ello, una cinta de interés? Sí, si se titula El jefe de todo esto y la firma ese enervante genio llamado Lars von Trier.

[+] Mi crítica en LaButaca.net

22 enero 2007

LARS, EL CACHONDO


Me encuentro absorto estos días viendo The Kingdom, la mítica serie que Lars von Trier rodó para la televisión danesa, y que recientemente ha sido editada (¡oh, milagro!), en DVD en nuestro país.

La serie (que conoció dos temporadas, una en 1994 y otra en 1997) narra una historia, sobre el papel, bastante trillada: sobre los restos en los que, en tiempos inmemoriales, se encontraba un extraño lavadero de ropa (y que se nos muestra, de una manera inquietante, en el prólogo de cada capítulo), se levanta hoy en día The Kingdom, un hospital con los últimos avances médicos y tecnológicos, un auténtico cántico al poder de la ciencia y el raciocinio que atrae a los mejores especialistas del país...

...hasta que una serie de apariciones y fenómenos sobrenaturales comienzan a manifestarse en el hospital, empezando por una ambulancia fantasma que por las noches se detiene, inquietante, con un extraño resplandor en sus ventanillas, en la entrada de urgencias, y continuando con los lloros de una niña que una anciana ingresada oye en el hueco del ascensor, terremotos e inundaciones sin explicación alguna, o el feto de una médico embarazada que crece con una rapidez inusitada...

Como digo, estoy en estos momentos viendo la serie, así que no puedo dar una opinión definitiva, pero me resulta extremadamente interesante porque es puro Von Trier: y lo es porque, a pesar de seguir a pies juntillas las normas establecidas por el género, sus preocupaciones y sus temas están bien presentes. Así, la ciencia que se ejerce en el hospital The Kingdom (no por casualidad se llama El Reino, un nombre con resonancias cuasireligiosas) ha terminado derivando en una superstición y creencia ciegas en el poder de la medicina, ejemplificado en esa logia en la que ingresan los médicos, en la que el doctor encargado del depósito de cadáveres posee una ciertamente retorcida metafísica o en la que un médico joven, hijo del director, puede ser capaz de entregar, como un morboso regalo que él pretende romántico, la cabeza de un cadáver a la enfermera de la que está obsesionado... Curiosos temas, que reconozco tengo enorme curiosidad de saber cómo los adaptó Stephen King en su propia versión televisiva, Kingdom Hospital, un remake de esta serie de Von Trier (y, por cierto, Stephen y Lars, ¡menuda pareja!)

Pero hay un punto fundamental que es el que me ha lllevado a escribir este post, un aspecto que, en cierta forma, me ha venido a iluminar el resto de la obra de Von Trier, y son los títulos de crédito que cierran cada capítulo: efectivamente, tras un final preferentemente climático, que suele ir acompañado de un golpe de efecto, de repente suena la sintonía, aparecen los títulos... y vemos al propio Lars, vestido de etiqueta (véase la imagen de arriba) que, con una sonrisa que sólo puede interpretarse como burlona, se dirige al espectador para hacer consideraciones sobre lo que ha visto, con comentarios del tipo de: "bueno, hoy no ha pasado gran cosa, porque hemos querido ir despacio para presentar los personajes, pero ya verán en el próximo capítulo, como todo se acelera"; preguntas que pretenden involucrar al espectador ("¿ustedes oyen alguna vez lloros? Y, ¿qué hacen cuando los oyen? ¿Intentan ayudar? ¿O se quedan sin hacer nada?"), y una despedida que personalmente me encanta, cuando invita al televidente a regresar en el siguiente capítulo, donde podrá presenciar una vez más el combate entre el Bien (y aquí traza con un dedo el signo de la cruz en el aire) y el Mal (donde pone los cuernos, como también se ve en la imagen superior).

La primera vez que lo vi, me quedé de piedra. Y sólo pude alcanzar una explicación: el tío estaba riéndose de todo lo que nos había mostrado en la hora anterior. De hecho, nos estaba diciendo que él no creía para nada en lo narrado, y que todo era una burla, a pesar de que nos lo había contado de la forma más correcta e inquietante de la que era capaz. Y así, de repente, me di cuenta de que ésa era la clave de toda la obra de Von Trier: que, ocurriese lo que ocurriese, por muy tremendo que fuese lo narrado, por mal que lo pasase Björk en Bailar en la oscuridad, por más que se llevase al extremo la degradación de Grace en Dogville o encarase la autodestrucción el protagonista de Europa, todo, en la retorcida mente de este danés genial pero odioso, no es más que una broma, una profunda broma.

Es decir, tuve la clave para descifrar todo el cine de Von Trier. Y ésta me ayudó a reforzar la opinión que siempre he mantenido respecto a él: la de que es un genio, uno de los mayores del cine mundial de nuestro tiempo; pero, a la vez, un profundo alivio de no tener que tratar personalmente con él. No se puede tener una visión así del dolor y el sufrimiento y salir indemne, de eso estoy seguro.

THE KINGDOM (serie TV). Riget. Dinamarca, Alemania, Francia, Suecia, 1994 (1ª temporada), 1997 (2ª). Color, 278 min. (1ª), 286 (2ª). Director: Lars von Trier, Morten Arnfred. Guión: Tómas Gislason, Lars von Trier, Niels Vørsel. Intérpretes: Ernst-Hugo Järegård, Kirsten Rolffes, Holger Juul Hansen, Søren Pilmark, Ghita Nørby, Udo Kier. Fotografía: Eric Kress. Montaje: Molly Marlene Stensgård. Música: Joachim Holbek. Producción: Sven Abrahamsen, Philippe Bober, Peter Aalbæk Jensen, Ole Reim, Ib Tardini. Vista en: DVD (Versus)