Pues se acabó la espera: ya están aquí. El lunes tocará ir a trabajar con las ojeras bien cinceladas, con cara de malas pulgas si El laberinto del fauno, Clint Eastwood, Helen Mirren o Forest Whitaker se quedan sin los galardones que tanto se merecen; tocará repetirse una y otra vez que el próximo año no toca, que no nos vuelven a ver la cara, volveremos a jurar y perjurar que no se repetirá lo de trasnochar para ver una feria de vanidades que nada tiene que ver con el arte y sí con el negocio... a no ser, claro está, que los premios hayan ido a parar a los que esperamos. Entonces, el denostado cabezón dorado pasará a ser utilizado como argumento a favor. Uno es humano, y la Copa del Rey no es una competición a tener en cuenta... a no ser que uno la gane.Se pueden criticar muchas cosas de los Oscar, y todas con fundamento. Y sin embargo, por algún extraño motivo, su brillo de falso oro sigue funcionando. Confieso que me he pasado mucho tiempo mirando con lupa la foto del almuerzo de los nominados, descubriendo entre rostros desconocidos a un pequeñito con gafas que se apellida Scorsese, a Peter O'Toole echando, el muy pillo, el brazo sobre el respaldo de Penélope Cruz, a su lado; atrapado en una especie de cinéfilo "buscando a Wally" para encontrar a Del Toro, viendo a Spielberg en la última fila, todo discreto (me encantó oír a Borja Cobeaga contar en la radio que san Steven va al almuerzo con su nombre en una tarjeta prendida en la solapa, como todos, y cómo le dijo, al entregarle un DVD con Éramos pocos, la envidia que le tenía, porque él nunca consiguió que le nominaran un corto).
¿Y la gala? Pues como siempre: será kitsch, larga, ñoña... tendrá de todo, y no necesariamente bueno. Pero yo ficharé, es una de las contradicciones que tanto me divierten. Y si vuelvo a ver a san Clint subir de nuevo, casi lloraré como cuando ganó con Million Dollar Baby. Y tantos festivales europeos seguirán despreciando el glamour de Hollywood, ensalzarán las cinematografías minoritarias (lo que me parece muy bien), pero luego suspirarán y cambalachearán por traerse algo de ese brillo a sus propias alfombras rojas. Consuela ver que eso de las contradicciones no es mero patrimonio personal...
Quedan pocas horas para que se cierre el plazo del original y nunca visto concurso (eso sí, con premio). El lunes 26 colgaré el nombre del ganador. Gracias a todos los que habéis participado; a continuación, y por supuesto fuera de competición, pongo mis apuestas, que en realidad son mis deseos, así que me temo que no voy a batir, precisamente, ningún récord de aciertos:
1. MEJOR PELÍCULA
1. c. Cartas desde Iwo Jima
2. MEJOR DIRECTOR
2. c. Clint Eastwood, por Cartas desde Iwo Jima
3. MEJOR ACTOR
3. d. Forest Whitaker, por El último rey de Escocia
4. MEJOR ACTRIZ
4. d. Helen Mirren, por The Queen (La reina)
5. MEJOR ACTOR SECUNDARIO
5. b. Jackie Earle Haley, por Juegos secretos
6. MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA
6. d. Jennifer Hudson, por Dreamgirls
7. MEJOR PELÍCULA EXTRANJERA
7. d. El laberinto del fauno (México)
8. MEJOR BANDA SONORA ORIGINAL
8. d. Javier Navarrete, por El laberinto del fauno
9. MEJOR PELÍCULA DE ANIMACIÓN
9. c. Monster House
10. MEJOR CORTOMETRAJE DE FICCIÓN
10. a. Binta y la gran idea, de Javier Fesser y Luis Manso





















