05 octubre 2008

FEOS, NADA CATÓLICOS... Y EN EL FONDO, SENTIMENTALES


“Mira, ahí sale otro guapo”. El comentario de mi amigo Carlos, con el que asistía al concierto de Rosendo y Barricada (más Aurora Beltrán), me hizo muchísima gracia. Y es que hay algo que no se puede negar: que tanto el estupendo Rosendo Mercado como el Drogas, son feos; feos con personalidad, incluso. Y ¿qué queréis que os diga? Me encanta. Me encanta que unos cuantos miles de personas estuviéramos apiñados disfrutando y cantando sus canciones, liberando bastante mala leche acumulada y disfrutando de tres horas de temas sin descanso.

Porque, sinceramente, ya está bien con la evolución que hemos vivido en los últimos tiempos. No sé cuál será la causa, si la crisis de las discográficas o la excesiva influencia del marketing, las relaciones públicas y el vacío de los dictadores de modas, pero hay un hecho evidente: si uno observa las listas de éxitos, más allá de la posible calidad de los intérpretes de los temas con los que más nos castigan desde emisoras, teles, internet y demás medios ciberaudiovisuales, tiene que llegar a la conclusión de que no basta con tener una buena voz, unas buenas canciones o unos buenos músicos... Bueno, pensándolo mejor, ni siquiera es necesario tener uno o dos de los elementos anteriores. Pero hay uno que bajo ningún concepto debe faltar: el (o la) cantante ha de ser guapo (o guapa). Eso sí que es im-pres-cin-di-ble.

Uno no puede evitar dejar de pensar que a la pobre Edith Piaf le hubiera esperado un destino más bien triste en los tiempos que corren; es más, muy probablemente le hubiera sido imposible salir del arroyo. Porque, sinceramente, ¿qué harían los ilustres representantes que manejan el cotarro musical con una mujer pequeña, malcarada, desagradable en el trato y, para colmo, sin ningún atractivo físico? ¿A alguien le importaría que tuviera una voz capaz de emocionar a las piedras? Por favor, si ni siquiera podríamos mostrarla en televisión o yendo a glamurosas fiestas, ¿qué haríamos con ella?

Y lo que más me mosquea es que, bajo esa aparente necesidad imperiosa de que los ídolos musicales tengan necesariamente que estar buenos (o buenas), se oculta algo aún más temible: el poder avasallador de una industria que tiene por principal objetivo la homogeneización y la reducción a unos estándares simplones que encuentren el mínimo (¡y tan mínimo!) común denominador que asegure una suficiente venta de copias y (cada vez más importante) una buena riada de espectadores que paguen los crecientes precios de las entradas de los conciertos. Porque, para colmo, son cada vez más guapos intercambiables, de un mismo tipo, unas bellezas indistinguibles entre sí que remite al mismo tipo de imagen: triunfadora, consumista, perfectamente calculada, que pueda ser fácilmente sustituida por otro clon en cuanto haya dado de sí todo lo que tiene dentro.

Por eso, con el permiso de los grandes Amy Winehouse y Pete Doherty, he de reconocer (aunque ya haya pasado a la historia, pero es que por entonces tenía el blog abandonado) que disfruté como un enano con todo el asunto Chikilicuatre, por lo que supuso de burla en todos los morros de este estado de cosas. Y por lo mismo, me desgañité hace un par de viernes coreando Agradecido, Pan de higo, Víctima u Oveja negra. Y reconfortaba no sólo ver alrededor a gente tan de la vida real como es uno (para bien o para mal), sino a unos tíos feos llenos de sangre en las venas a los que sí puedes creer cuando hablan de las cosas jodidas, y también de los pequeños placeres, de la vida. ¡Que se mueran los clones, que se mueran los clones, que no quede ninguno ninguno ninguno de clones!



Barricada, Víctima

11 comentarios:

Lara dijo...

Para mí lo importante es que me guste la música que haga, lo de la belleza es relativo, quizás a mí me lo parezca pero a otras no, siempre he dicho que la belleza está en los ojos del que mira. Lo que está claro es que los niñatos requeteguapos y requetemonos no me van.
Muuuuuacks!
pd. yo también disfruté con el Chikilicuatre ;).

Sensai dijo...

Justo hoy me he puesto en el móvil la canción "Agradecido". Son canciones que pasan años y las sigues recordando y cantando y bailando y disfrutando.

¿Cuántas canciones que han sacado este año recordaremos dentro de 20? Y lo peor es que los tíos/as buen@s, ya estarán decrépitos!

Saludos!

Tha dijo...

buah, cuanto más guapo menos interés tengo, eso desde que era una adolescente (cuando los pecos y tal bufff), aquí lo que importa es lo que importa.
No soy gran fan de todos los que nombras pero lo de chiquilicuatreeee ¡lo que me reí! y qué lección para todos. Aunque aquí también se movía el marketing.
¡Feliz semana! besoss

Té la mà Maria - Reus dijo...

que vivan los feos, el Kiko Veneno, el Raimundo Amador, etc.

saludos

Milgrom dijo...

Totalmente de acuerdo. Además que para lo mayores que están 3 horacas de concierto que se cascan los señores. Hoy en día todo ha de servirse en un envoltorio bonito y edulcorado para que guste a las masas.

crunch dijo...

Lo que pasa es que mientras los guapos son "artistas del espectáculo" los feos que nombras son músicos.
Pero eso es mucho más sangrante en el cine... Lo mismo pasa con los buenos actores y las estrellas de jolibú ¿por qué será que no suelen coincidir? ¿No te parece que los buenos actores suelen ser también más feos o al menos no tener una belleza estandarizada? ¿o no? ¿o sí?
¡Yo qué se!

saludos.

Rosenrod dijo...

Pues tú lo has dicho, Crunch; y que conste que no tengo nada en contra de los músicos guapos. Siempre que, efectivamente, lo sean, claro...

Un saludo!

Revista Calma ¡Participa! dijo...

Exceptuando a Shakira, todos esas guapitas y guapitos no saben ni cantar...

Jesus

Azid Phreak dijo...

Que envidia me das pirata. Desde que oí el anuncio en Rock&Gol ando como loco tras ese concierto, pero lo que no puede ser no puede ser y lo demás es imposible.

En cuanto a lo de guapitos que hacen que cantan estoy totalmente de acuerdo, pero desgraciadamente yo meto en el saco también a la colombiana Shakira, que me gusta tanto como Bisbal y compañía, aunque reconozco que al menos más idea y gusto musical tiene.

Creo que habrá gente guapa que cante bien, pero el físico siempre acaba siendo explotado por ell@s. Esto no está mal, pues veo lógico que cada uno explote sus cualidades. Lo que no acabo de aprobar es que todos acaban convertidos en un producto de marketing, empapelando habitaciones de quinceañer@s y descuidando lo que realmente deberían cultivar, que no es otra cosa que su "esencia musical".

Desgraciadamente, cada día hay más de estos. Como decían Golpes Bajos:"Malos tiempos para la liricaaaaa".

Un saludete!

sarah dijo...

tienes razón con lo de los clons y guapos. será por lo que aún sigo oyendo a edith Piaf y poco o nada a los "guapos" que me aburren un montón.La mayoría de las veces ni siquiera tienen voz y sólo se oye ruído.
Gracias por tus comentarios en mi blog.
¡Tienes razón también en lo de los Obscuros!¡Abundan entre nosotros!. Lo malo es que a veces ni siquiera ellos mismos se enteraron de que lo son.
un saludo.

BUDOKAN dijo...

No los conocía, voy a escucharlos para darles mi opinión. Saludos!