14 diciembre 2008

¡VIVA LA ADOLESCENCIA!

Era previsible: el éxito de los libros y la película de la saga que Stephenie Meyer inició con Crepúsculo ha tenido su correspondiente respuesta por parte de muchos críticos. Pero no me voy a referir aquí a la película (si queréis leer mi crítica, podéis encontrarla al final de este post), sino a algo que me enerva especialmente: la displicencia, por no decir otra cosa, con la que muchos despachan todo lo que tiene éxito entre los adolescentes, que automáticamente es tildado como de nula calidad (literaria o cinematográfica, tanto da), transmisor de valores perniciosos (¡qué originalidad la de las sucesivas generaciones de adultos!), y mera excusa para promover un consumismo desaforado (¡ja! ¿De verdad estamos los talluditos para dar ejemplo de lo contrario?).

Y si me enerva es porque me parecen comentarios injustos, que niegan desde un principio cualquier capacidad de decisión o criterio entre los chavales. Y sin embargo, nadie puede negar que se trata de un colectivo q
ue tiene sus propias vías de comunicación, que en muchas ocasiones, y en contra de lo que se suele creer, transita de manera paralela a las corrientes marcadas por la publicidad y el marketing. No olvidaré hace algún tiempo cuando, en la Feria del Libro de Madrid, los que allí estábamos quedamos impresionados por la larguísima cola de firmas que tenía una, para mí, desconocida Laura Gallego, una cola que dejaba pequeñas las de otros nombres, por supuesto más bendecidos por el establishment y con todo el apoyo mediático. Así fue como llegué a enterarme de que había una cosa que se llamaba Memorias de Idhún, algo que, por ejemplo, mi sobrina ya había conocido (y puntualmente devorado) por su propio lado.

Por supuesto, tampoco voy a caer en el extremo de decir que todos estos libros son lo más; nada más lejos de ello. Pero, antes que nada, respeto profundamente el criterio de chicos que son capaces (he sido testigo de ello) de tragarse los cuatro libros de Stephenie Meyer (o sea, unas dos mil cuatrocientas páginas) ¡en tres semanas! La verdad es que no está mal para esta generación que, decimos, está echándose a perder con las videoconsolas, la falta de autoridad y control paternal y su falta de valores. Lo que quizá no terminemos de entender los adultos es que, al fin y al cabo, en esas páginas encuentran compañía (respuestas no lo tengo tan claro), palabras de unos autores que saben lo que les interesa, que de verdad son capaces de ponerse en su lugar en una edad que (¿es que tan pronto lo hemos olvidado?) está llena de miedos, inseguridades, anhelos, angustias y una capacidad de ilusión como nunca después volvemos a tener.

Y quizá los adultos deberíamos dejar de ser esos cascarrabias que siempre están diciendo que lo que había cuando éramos adolescentes era mucho mejor. ¿Lo era? Sinceramente, recuerdo haber leído cosas que me apasionaban y que no eran, desde luego, La historia interminable. Y, como yo no doy por desperdiciado ni un solo segundo pasado con un libro en las manos (sea cual sea), ante una película (por muy horrible que luego, con el tiempo, descubriera que era) o un disco, también me digo que ellos tienen su propio mundo. Un mundo del que, no sé por qué, parecemos empeñados en expulsarles antes de tiempo ¿Para qué? ¡Como si lo que viene después fuese mucho más apasionante!


Para los esceptic
os: aquí tenéis una cola de firmas de Laura Gallego, en este caso en Málaga.


Y hablando de cine...




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15 comentarios:

An dijo...

Creo que la literatura juvenil es tan valida como otra cualquiera, nunca e criticado HP ( y tiene cosas criticables) por que a conseguido que montones de crios, y no tan crios, lean, lo mismo pasa con esta serie de libros, si, puede ser que se aprobeche de unos "moldes" que la publicidad se encarga de crear, pero, acaso nosotros no emos echo lo mismo con otros libros presuntamente adultos ( no nombrare ninguno por si las moscas) Yo leo de todo...y ciertamente terry pratchett me parece un genio, aunque mirado deswde una posición superior (como tu dices) como la de mi madre, son una tonteria. Saúdos e apeertas meu ...estoy contigo

Faraonika dijo...

;)

Cèlia dijo...

Fuí con mi hija de 19 años y lo pasamos en grande. Ella ya había ido a verla el dia anterior con sus amistades pero quiso llevarme y volverla a ver. Lo comprendí. Me puse en su piel y entendí el porqué de tanto entusiasmo. El lunes compró 4 libros y no puede parar de leer. El héroe de qualquier jovencita que se sienta "diferente", el monstruo bueno, el solitario, el fuerte, etc. Y yo sonreía porque quiso compartirlo conmigo.

Drea dijo...

A mí la película Crepúsculo me ha gustado mucho. Va dirigida a adolescentes al igual que El rey león va a niños, pero eso no le quita que sea buena. No he leído el libro, pero la película no inculca valores negativos sino todo lo contrario. Me parece que no puede perjudicar a nadie. Es muy dulce.

Stefani - Cinepalomitas dijo...

Que cada uno lea lo que le de la gana, si el fin de todo es que se lea algo, no sólo los mensajes de la Wii!
Y yo he hablado con gente más mayor a la que sí le gustó el libro de Crepúsculo...

BUDOKAN dijo...

Aprovecho que paso por aquí para dejarte Saludos!

Carlos V dijo...

muchas gracias por pasarte por Riuraus a La Safor... Tienes un blog muy interesante, intentaré pasar a menudo, un saludo

charlifuster.blogspot.com

Vargtimen dijo...

Yo defiendo a capa y espada a los adolescentes. Son fascinantes como objeto de estudio.

Y sobre los vampiros, ni idea de como serán las novelas de esta señora. Las de Harry Potter por ejemplo son de lo más entretenidas.
Y la película "Crepúsculo" se deja ver. Puede tener sus cosas absurdas, pero en general resulta simpática, con unos paisajes hermosos y una pareja protagonista con gancho.

Rosenrod dijo...

Desde luego: que quede claro que no pienso que los libros ni la película sean piezas que vayan a pasar a la historia... Pero desde luego, cumplen su papel, y lo cumplen a la perfección.

Un saludo!

María. dijo...

Es cierto. Aún así, considero que los libros de Crepúsculo son de peor calidad que los de Harry Potter u otros juveniles. Si bien es cierto que las adolescentes están como locas por sus libros, lo cierto es que dejan mucho que desear, pues parece que aboca a sus lectoras a leer en un futuro a Danielle Steel, Barbara Wood y compañía. De todas maneras y sin querer quitarle mérito, me conformo con que haya conseguido que mi hermana y otras adolescentes hayan apagado la televisión dejando de ver series como Física o química para leer sus libros. Algo es algo.

_________________

El reparto de la película Crepúsculo es fatal, aunque tienes razón que la fotografía está bien ocnseguida.

La Ola simplemente soberbia. Es una idea muy buena, bien llevada a cabo. ¡Me gustó!

Tha dijo...

¡Biennnn, biennnn biennnnnn!!! yo me lo estoy pasando genial con mis hijos mayores. La adolescencia ha sido una excusa para conocerlos y conocerme, lejos de ser una fuente de problemas, ha sido una bendición. Con mi hija mayor coincido en lecturas y ambas devoramos Memorias de Idhún, Laura Gallego le encanta. Con Crepúsculo es otro cantar... nada... la manía que tienen las historias de casar y embarazar personajes ;) , tanto es así que ahora tiene el cuarto libro castigado sin leer jajaja. No se yo cuándo iremos a ver la película.
Me encanta el nuevo diseño. Un besooo

Milagros Sánchez dijo...

A estas alturas pensarías que ya habíamos olvidado el camino para llegar aquí, pues no, lo único es que entre colgar entradas, responder comentarios y ultimar las evaluaciones de mis alumnas/os hoy ya estamos intentando ponernos al día con tu blog que ya vemos sigue muy activo, lo cual nos alegra.
Respecto a esos prejuicios en contra de valorar la creatividad y las obras juveniles pues te doy la razón, porque suele pasar más de lo debido, lo cual demuestra mucha ignorancia y algo de soberbia.
¡¡Felicessss Fiestassss!!
Te mandamos besos multicolores.

Jordim dijo...

Si, todo esto está está muy bien, la adolescencia es preciosa y los adultos no tenemos derecho a robarsela a nadie y tal, pero yo sé de gente de veintitantos que sería incapaz de leer un libro cada dos semanas o ir al cine con cierta regularidad, que han ido a ver Crepusculo. Yo no creo que los adolescentes tengan gustos de consumo debido a su edad; creo que se apuntan a las modas, a la que haya, ya sea esto, Harry Potter o High School musical. Lo malo de todo esto es que la mayoría de los que con dicisieis años consideren Crepusculo el sumum de lo literario, luego es muy probable que se pasen su vida entera sin leer un libro de verdad. O no. Pero la verdad es que a mí estos fenómenos comerciales me parecen inofensivos sí, pero poco positivos.

David C. dijo...

da ganas de ver la ola.

Rosenrod dijo...

Es cierto que no garantiza que los adolescentes vayan progresando en el nivel de lo que leen, Jordim... Pero es que tampoco es que los adultos, en general, lean literatura exquisita. Insisto: creo que no son tan diferentes a nosotros.

Un saludo!