05 octubre 2006

SOMOS MEMORIA


Jonathan Safran Foer alcanzó el estrellato editorial cuando publicó, en el 2002, su primera novela, Todo está iluminado. La crítica cayó rendida, entre otras cosas porque parecía imposible que un joven de 25 años abordara de una forma tan innovadora, fresca y emocionante una historia que enlazaba la necesidad de aferrarse al recuerdo de lo que hemos sido para existir, una necesidad que se extiende desde el individuo hasta todo un pueblo como el judío, que vivió en Ucrania una versión especial del Holocausto, en el que pueblos enteros fueron borrados del mapa, hasta el punto de que ni siquiera los más viejos del lugar recuerdan (o quieren recordar) que alguna vez existieron. Pero lo verdaderamente rompedor de la novela era el enfoque elegido, un tono en el que se combinaba magistralmente la comedia y los hallazgos poéticos con los momentos emotivos. Una combinación explosiva y altamente inestable que, en manos de un escritor menos dotado, acabaría naufragando en su propia dispersión, pero que el talento de Safran Foer lograba llevar a buen puerto.

Un peligro que acechaba también a la posible adaptación cinematográfica, objeto de deseo de muchos cineastas por tratarse de un reto que parecía exigir un enorme talento y sabiduría tras la cámara. Pero aquí volvió a saltar la sorpresa, porque no fue un director experimentado el que le terminó hincando el diente al libro, sino un recién llegado, el actor Liev Schreiber (un estupendo y habitual secundario del cine norteamericano, rostro conocido por sus papeles en películas como El mensajero del miedo y la nueva versión de La profecía), que debutó con nota encargándose no sólo de la dirección, sino también de la escritura del guión, tarea complicada por la peculiar estructura de la novela.

El resultado, aún a pesar de algunos puntuales excesos sentimentales, derivados quizá de la ocasional desconfianza de Schreiber en su propia capacidad, es deslumbrante, una película original y arrebatadora, que hereda de la novela la combinación de numerosos registros y géneros, capaz de cruzar en ambos sentidos la complicada frontera entre comedia y drama e impregnada de una fuerza poética arrolladora.

Y sorprende porque Schreiber se atreve a enfrentar una película que, en su transcurso, bebe de numerosas referencias cinéfilas que, en su caso, afloran sin que en ningún momento resulte pedante ni pretencioso. Así, en su arranque nos presenta al personaje de Elijah Wood (que responde al mismo nombre de Safran Foer), un extraño coleccionista que guarda y clasifica cualquier pequeño e insignificante detalle que se va encontrando sobre las personas que le rodean, y que reconstruye la existencia de cada miembro de su familia a partir de los objetos que va dejando tras de sí (no sólo los llenos de significado como las fotos familiares, sino incluso los más nimios, como el envoltorio de un chicle, un billete de metro usado, la dentadura postiza o un condón usado), y que conforman un extraño museo en el que los objetos de exhiben, cuidadosamente conservados en bolsitas, bajo los retratos de sus dueños (algo que tiene mucho que ver con lo que hace un escritor, de ahí que no sea extraño que el autor, con un gran parecido además con la caracterización de Wood, le haya puesto su nombre al protagonista).

Pero hay un hueco, el correspondiente a su abuelo materno, en el que sólo hay una foto y un broche de ámbar, donde se ha conservado fosilizado un mosquito, en lo que supone una de las más bellas metáforas de la película. En la foto aparece su abuelo, exactamente igual que él, junto a una mujer desconocida que lleva el broche, y la anotación de que la foto está hecha en Ucrania. Y hacia allí partirá el coleccionista, a la búsqueda de la misteriosa mujer que, según le confesó su abuela en el lecho de muerte, salvó a su abuelo de una muerte segura.

Y aquí la película hace el primer giro, porque la historia se traslada a Ucrania y pasa a ser narrada por Álex, quien nos presenta a su disparatada familia, especialmente a su abuelo (que afirma haberse vuelto ciego a pesar de que conduce su propio coche) y su perra lazarillo, Sammy Davis Jr. Jr., un animal endemoniado que ladra y gruñe a todo bicho viviente. Ellos serán los guías de Safran Foer en su búsqueda del desaparecido pueblo de Tachimbrod, y su desternillante irrupción otorgará a la película el aire alocado y vitalista de un Kusturica o, incluso, un Fellini, con el surrealista retrato de los habitantes de Ucrania, cuyos extensos campos de trigo están admirablemente fotografiados, en una deslumbrante sucesión de paisajes.

A partir de aquí, la película irá alternando registros, hasta llegar a un tono que bebe de la herencia de La lista de Schindler y las cintas que abordan el Holocausto, con un emotivo desenlace (a veces demasiado, insistiendo en la búsqueda de la lágrima, cuando los momentos mejores son los más sutiles, como el del abuelo en el cuarto de baño) en el que la cuestión de la necesidad de no olvidar, de dejar tras nosotros al menos un objeto que demuestre que alguna vez estuvimos sobre la Tierra, se convierte en la máxima aspiración, algo extendible a todo un pueblo que fue literalmente extirpado de donde vivían y cualquier vestigio de sus casas y sus vidas enterrado hasta que nada puede testimoniar que efectivamente existieron.

Una tarea mayor, que Schreiber saca con nota, una película en la que acecha la risa, la belleza, la lágrima... la poesía. En suma, uno de los debuts de un actor en la dirección más estimulante de los últimos años (comparable, quizás, al de Antonio Banderas y su Locos en Alabama); a lo mejor algo se le pegó a Schreiber de haber hecho de Orson Welles durante la gestación de Ciudadano Kane.

Lo que ya no me parece de recibo es que, encima, sea (si mi información corazonil no me falla) novio de Naomi Watts. ¡Hombre, Lev, eso ya es pasarse!

EVERYTHING IS ILLUMINATED (TODO ESTÁ ILUMINADO). Everything Is Illuminated. EE. UU., 2005. Color, 106 min. Director y guión: Lev Schreiber, basado en el libro de Jonathan Safran Foer. Intérpretes: Elijah Wood, Eugene Hutz, Boris Leskin, Laryssa Lauret, Tereza Veselkova. Fotografía: Matthew Libatique. Música: Paul Cantelon. Producción: Peter Saraf, Marc Turtletaub. Vista en: Cine y DVD (Warner).

[+] "Everything Is Illuminated" de Lev Schreiber, en Mi galaxia lejana

29 comentarios:

Vade retro dijo...

Me encantan las películas así, me parecen más ágiles, rápidas y no por ello con menos contenido, obligan como receptor a estar con la atención al cien por cien ¡No me la pierdo!

Rebe dijo...

Se me escapó en el cine, pero no se me escapará en el DVD, por como la describes tiene muy buena pinta. Uno de mis próximos alquileres :D.

Besotes.

Galoy dijo...

Je, je, buen final Rosenrod.
No he visto la peli así que poco puedo decir... De todas formas Elijah Wood no es que sea santo de mi devoción pero bueno, veremos si cae y comento.

Por cierto, ¿qué te parece si te propongo una para más adelante?, ¿qué tal "Happiness" de Todd Solondz? Creo que tiene bastante chicha, por sus personajes, situaciones, etc.
Es posible que ya la hayas reseñado, así que cualquiera de Todd Solondz me vale ;)
Un saludo.

Vargtimen dijo...

Saludos Rosenrod. Haces unas críticas estupendas, hace tiempo que las leo.

Está película para mí es de lo mejor del año. Coincido contigo en que es divertida, poética, emotiva y también me acordé de Kusturica cuando aparece esa banda de música en la estación del tren.

Ese traductor ucraniano, hortera a más no poder, y la perra lazarilla, roban todas las escenas donde aparecen.

Director's Cut dijo...

Lo cierto es que no he tenido la oportunidad de verla, pero por lo que he podido leer sobre ella, a parte de tu estupenda crítica, pinta muy bien. Y supongo que con ella tendremos la oportunidad de ver a un Elijah Wood diferente, algo así como su papel en Sin City, pues la gran mayoría todavía ve en él a un FRODO BOLSON eterno... y a mi eso me molesta! Puñetero encasillamiento! Pregúntenle al pobre Mark Hamil, que se quedó de Luke Skywalker para siempre. En fin, que me voy por las ramas. Un saludo Rosenrod, y como siempre, estupendas críticas y estupendo blog. Bye bye ;)

Director's Cut dijo...

Por cierto... Elijah Wood, niño prodigio de los 90's... Que le pasó la mano por la cara al cansino de "Culckin", el de solo en casa. Dewwww :)

kasandra dijo...

Sonrisas al final de tu post :))

Por lo demás me ha gustado. Y además la historia por sus pequeños detalles me resulta ''apasionante''

Creo que como la anterior sería de las que me gustan a mí

Ya termino con mis besos hoy ;)

Rosenrod dijo...

Es una película realmente original, Vade, muy sugerente y sorprendente; no te la pierdas si tienes ocasión.

Alquílala, Rebe, y dime qué te parece; creo que te gustará.

Galoy, Solondz es realmente interesante, cualquiera de sus películas, incluida esta última "Palíndromos". Realmente, rompieron el molde al hacerle... Acabará cayendo, no lo dudes, pero ¡se acumulan tantas películas! ¡Qué bueno!

Hola, Vargtimen, bienvenido/a, y gracias. Yo tengo adoración por Sammy Davis Jr. Jr.: es simplemente genial.

Director's, no se puede negar que Elijah Wood está haciendo todo lo que está en su mano para abrirse un hueco al margen de su papel en "El señor de los anillos", uno de esos envenenados que pueden terminar sepultando una carrera incipiente... pero no tengo muy claro que termine consiguiéndole, veremos (siempre le tocan papeles un tanto friquis).

Bueno, Kasandra, es que a mí me encanta Naomi Watts, así que reconozco que sí que siento un poco de envidia... ¿sana? (¿existe tal cosa?) :)

Gracias a todos, una vez más!

pequeñoIbán! dijo...

Fantástica. En efecto condensa muchas emociones y además se disfruta con agilidad y rapidez. La primera parte de la película me gustó pero fue a partir de la segunda donde me conquistó... me pareció que iba logrando alcanzar cada vez un tono más equilibrado, por decirlo así

Mikyma dijo...

Por lo que cuentas me parece que primero me haré con la novela y luego ya veré la película.

Buen comentario!

Libertino dijo...

pues si, es el novio si.
La peli me gusta bastante, siento no poder leeros todo lo que me gustaría, pero es que no tengo ni un puto minuto!!!

Libertino dijo...

hola rosen!!!
buf, últimamente os tengo un poco abandoned y yo solo puedo escuchar discos, no tengo tiempo pa ver pelis

Libertino dijo...

y sigo currando como un puta
y al menos tengo a los killers y al hammond que me salvan la vida
saludetes!!!!!!

GUITARS ON THE ROCKS dijo...

Yo opino que la peli supera al libro...Me encanto...ya estais todos yendo al videoclub a alquilarla, jajaja!

Lucy_nariz_respingona dijo...

tengo ganas de verla y de leer el libro claro jejeje

muaCk

Egon Blant dijo...

Ten por seguro que después de leerte no voy a dejar escapar esta película...por algo en mi Blog tengo un acceso de esta tu página...quería calidad, al menos en los enlaces como el tuyo.

Un saludo.

Rosenrod dijo...

Tienes razón, Pequeñoibán: es toda una prueba de que algo con calidad artística no tiene, para nada, por qué ser tedioso. Eso sí, a mí me pasó un poco al revés: aun gustándome toda la película, creo que los únicos puntos débiles están en la segunda mitad; pero insisto: no son puntos débiles demasiado grandes.

Pues no sería mala opción, Mykima: uno y otros se complementan a la perfección. Pero tampoco sería mala opción hacerlo al revés.

Libertino, ya sabes que se te echa de menos pero, mientras sea por una buena causa como el curro, no problem. Eso sí, que no te aneguen, y ¡qué bueno que tengas tablas de salvación!

¡Qué conminativa, Guitars! :) Pero lo secundo: ¡hala, hala, a alquilarla!

Gracias, Egon; no sé si fluirá mucha calidad desde aquí, pero te puedo asegurar que desde tu blog lo hace, y a base de bien.

Gracias a todos!

Donnie dijo...

El libro me pareció una pasada y la película lo es aun mejor.

Aqui se estreno dos días, por lo que se me escapó del cine y tuve k verla en polaco con subtitulos en ingles...pero muy bien, por fin Elijah Wood no se deja encasillar por el papel de su vida, frodo...

En fin como dices, un gran debut!!!

Saludos!!

Alex dijo...

Liev Schreiber es un talentazo que debería estallar cuanto antes, a riesgo de que termine convertido en un privilegio sólo para minorías.

Y qué decir de la película. Maravillosa. No era fácil adaptar una novela de tanto éxito y de una estructura tan compleja.

Me temo que con esa afirmación tuya acerca de "Locos en Alabama" nunca nos llegaríamos a poner de acuerdo.

Lucinda dijo...

Como por ahí han dicho, sencilla y llanamente (y no le falta razón) me encantan las películas así. Bien hechas, no necesariamente pretenciosas ni crípticas; sólo exigen un poco más de atención y sensibilidad por parte del espectador.

Gracias por la review, Rosenrod.

Rosenrod dijo...

¡En polaco con subtítulos en inglés, Álex! Pues eso sí que es ya terminar de liar el de por sí variado registro de lenguas de la película...

¡Jaja, Álex! Presiento una bonita polemica, de las que dan vidilla...

Y qué difícil es conseguir ese equilibrio, Lucinda. Normalmente, las que lo intentan suelen caer del lado de lo pretencioso... lo que me recuerda una frase de Guillermo Arriaga, el guionista de "Amores perros", "21 gramos", "Los tres entierros de Melquíades Estrada" y "Babel" (¡ahí es nada!): cuando cuentes una historia, nunca intentes ser profundo, simplemente cuéntala; si eres profundo, lo que escribas lo será, sin esfuerzo. Si no, lo que te salga será sólo pretencioso (evidentemente, la cita no es literal, la dice en los extras del DVD de "Los tres entierros...", y la he escrito de memoria).

Gracias a los tres!

Anónimo dijo...

Ya me pareció que el debut de Lev Schreiber en la dirección tenía una magnífica pinta leyendo las primeras sinopsis e informaciones sobre el filme. Este comentario tuyo, Rosenrod, ratifica la buena impresión. Me apresuraré a hacerme con el DVD de la cinta, pues los dientes me han crecido cual conejo. Y encima, cómo dices, el bueno de Lev es el marido de la Watts. Vaya fortuna la de este tío, jeje. Un saludo.

Marnie dijo...

A mí esta película me gustó mucho, una sorpresa la mar de agradable. Aunque no veo tantos excesos sentimentales como dices.

Rosenrod dijo...

Creo que no te decepcionará, Matías. y ¡qué maldita suerte tiene el Schreiber! Fijo que algo tiene que tener (no sé, le olerán los pies o algo así), porque es imposible tener tanto a su favor... ¡qué tío más abusón! :)

Marnie, me refiero a secuencias como, por ejemplo, las del fusilamiento. No me gusta como están resueltas; por contraste, prefiero mil veces la escena del abuelo en la bañera, o todas las de la casa en medio del campo de girasoles... por contraste, la primera me parece demasiado explícita, y lo que más me llega a sobrecoger de la película es lo que contienen los momentos más sutiles. Por eso es por lo que lo llamo "excesos sentimentales", como si cambiase el lápiz fino por un rotulador gordo. Y eso, en el tono general de la película, me parece que se sale un poco. Y que conste que tampoco los considero grandes defectos, sino pequeñas bajadas de intensidad.

Gracias a los dos!

Alvy Singer dijo...

No soporto a Safran Foer y su descaro de niño prodigio prefabricado, ni mucho menos a la película: dijo Sr. Toldo (muy acertadamente) que intentaba sin remedio apuntarse al carro del nuevo cine americano (Jonze, Anderson, etc.) pero no lo lograba.

Destila mediocridad y autocomplacencia por todos los lados: que recurra a la estética del realismo mágico me produce sinceras alergias.

Rosenrod dijo...

Uau, Alvin, eso sí que es contundencia! Y sin embargo, yo creo que los recursos al realismo mágico están bien empleados... ¿Y mediocre? Me parece una palabra muy fuerta si la comparamos con el 95% de lo que se estrena cada semana... (incluida alguna del mentado Jonze).

Pero bueno, ¡viva la disensión! :)

Un saludo!

Mikyma dijo...

La vi el otro día, en V.O of course y me gustó bastante. Quizás no fue lo que yo pensaba, no es ninguna obra maestra, pero sin lugar a dudas es una notable película que engancha de principio a fin.

Tiene diálogos buenos y en general el argumento, la historia en si misma -aunque a priori sencilla- es buena.

Me encantó el final.

Rosenrod dijo...

Tienes razón, Mykima: no es una obra maestra, no es redonda; pero, aún así, atesora un puñado de instantes magníficos... lo que no es poco.

Un saludo!

Daniela Campos dijo...

Ya había escuchado de esta película, se me hace muy interesante porque la historia es original, al entrelazar la vida de un judío y el holocausto, quiero ver Una Vida Iluminada para aprender un poco más sobre las costumbres ucranianas.