07 mayo 2007

LOS VERDADEROS OCHENTA



Una película tan excepcional como Donnie Darko tiene múltiples niveles de lectura. Su capacidad de sugerencia, su sutilidad, su intención de no mostrar todas las cartas para que sea el espectador el que complete el puzzle es extraordinaria. Pero hay un aspecto que por primera vez me ha llamado la atención al volver a verla, quizá por lo que tiene de generacional, y es su particular mirada a esa década a los tan glorificados, nostálgicos y añorados, por los de mi quinta, años ochenta. Una mirada que nos viene a decir, poco más o menos, que aquello no fue el derroche de optimismo, alegría y frivolidad que creemos recordar, sino una década en la que las fuerzas oscuras ya estaban presentes, latentes, que lo podrido que pudimos ver desde entonces ya estaba sembrado en aquellos días, que la inolvidable aventura de Marty McFly y su inseparable Doc a través del tiempo, y de la que la historia de Donnie Darko viene a ser su traducción oscura y quizá, más abrumadoramente real, no fue más que un espejismo.

Es curioso, pero al volver a revisar la maravilla de Richard Kelly, cobra nueva vida bajo ese prisma. Supongo que, en realidad, ni en eso nuestra generación es excesivamente original: todas llegan a un momento en el que descubren que el jardín guardado bajo siete llaves en la adolescencia no era, ni mucho menos, tan idílico como creíamos. Y así, mientras pasábamos el tiempo dejándonos llevar por las historias pergeñadas por los Spielberg, Zemeckis y compañía, mientras nuestra nostalgia sigue reservando un lugar preferente para Los Goonies, los Gremlins o El secreto de la pirámide (un lugar al que procuramos limpiar periódicamente el polvo para no ajar nuestros recuerdos), seguramente entre nosotros ya había un Donnie Darko capaz de ver que aquello era una mentira, que bajo las sonrisas, las hombreras y los peinados imposibles podía esconderse algo monstruoso o extrañas amistades que nos llevasen a la destrucción.

La clarividencia de Kelly en Donnie Darko tiende, así, un hilo temático con el Terciopelo azul de David Lynch: si éste pulverizó la porcelana de todo a cien de los idílicos cincuenta y primeros sesenta, aquél nos dijo que, en realidad, nuestra década fue tan siniestra como todas las demás, algo de lo que ya nos empezó a avisar el rostro aún infantil de River Phoenix en Cuenta conmigo. Y lo confieso: cada vez que veo la imagen enferma de Michael J. Fox no puedo evitar algo que me aprieta el corazón, como si presintiera muy cerca, demasiado cerca, una voz que me impele a despertarme. Y yo no quiero hacerlo.
s
s


Donnie Darko
EE. UU., 2001 113 min.

Escrita y dirigida por Richard Kelly
Interpretada por Jake Gyllenhaal, Holmes Osborne, Maggie Gyllenhaal, Daveigh Chase, Mary McDonnell, James Duval, Patrick Swayze, Drew Barrymore
Música de Michael Andrews
Montaje de Sam Bauer y Eric Strand
Fotografía de Steven B. Poster
Producida por Adam Fields, Nancy Junoven, Sean McKittrick y Drew Barrymore

22 comentarios:

Lucy_nariz_respingona dijo...

Ohhh Donnie Darko ... no podia faltar en un blog como este un comentario sobre esta película.
Yo tan solo la vi 2 veces pero seguramente aunque se vea 300 siempre tiene algo nuevo que te sorprende,es claramente un rompecabezas como tú dices que dependiendo quien se ponga a hacerlo le saldrá una diferente solución.

Saludos Rosenrod!:)

Dani Darko dijo...

Grande Donnie Darko, multiples charlas e interpretaciones he tenido yo con esta aparente peliculita.

Por cierto... se estrenará la ya considerada maldita "Southland tales" (segunda peli del tal Kelly) algún día por estas tierras?

Saludos!!

Rebe dijo...

Esta película es asombrosa. La vi por primera vez hace relativamente poco y ya la he visto cuatro veces, me costó muchísimo poder comprender las cosas. Para un mismo hecho yo tengo varias hipótesis, siempre es interesante ver películas así, que te hagan pensar, que te hagan romperte el coco para poder comprender algo. Para mí es una maravilla. Una interesante visión de la década de los 80, sin duda.

Un abrazo!

Matias dijo...

Gran revisión la que escribes de esta magnífica cinta. No hace mucho que la vi (creo que en una emisión por La 2) y aún me subyugan muchas de las imágenes y sutiles situaciones que plantea esta cinta.

Respecto a lo que comentas, efectivamente, aquellos años 80 quizá sea mejor guardarlos en el baúl de esa memoria que siempre mejora las versiones de las experiencias vividas por primera vez.

En cierto modo, esta forma de entender la vida como una negación al despertar a la vulgar vida está muy emparentada con otra gran cinta sugerida en este mismo blog: Leolo.

Cineahora dijo...

Los ochenta también es una época que viví muy de cerca. El paso de la infancia a la madurez, que diría alguna reseña de alguna típica y mediocre película.
Recuerdo que me llegaban a fascinar por igual las producciones Spielberg-Zemeckis y compañía, un "Aliens", "Dublineses" o "Terciopelo azul" (con las enormes críticas a favor y en contra que llegó a suscitar durante su estreno!).
Y allí está "Donnie Darko" que, en tu genial reflexión, haces que sea el peculiar "Terciopelo azul" de los ochenta.

Un abrazo !

travismagee dijo...

Muy extraño primer trabajo de un joven que, por lo visto aquí, tiene un peculiar mundo particular interior, muy diferente de la mayoría de jóvenes cineastas que intentan abrirse camino en este difícil mundo del cine.
Se ha convertido en un filme de culto, del que todos los que lo han visto (y me temo que más los que no lo han hecho) hablan maravillas. Por mi parte no digo tanto. Sí que es especial y que, innegablemente, posee algo muy especial que le hace interesante en todo momento, aunque no se entienda practicamente nada.
Pero sus imágenes tienen algunas veces un poder hipnótico, siendo fascinante, si no lo que se ve, sí lo que propone su director. Esto sucede pues la historia es muy atractiva, con eso de los amigos imaginarios o no y, sobre todo para mi, los saltos en el tiempo, las puertas al más allá, o donde quieran que conduzcan.
Kelly nos transporta a un mundo fascinante donde realidad y fantasía se confunden. Lo que ocurre es que, en cuanto a entretenimiento se trata, no me resultó especialmente simpática. Me costó bastante seguirla y pienso que es muy larga para lo que cuenta. No es que sobre nada, pero sí que estaba deseando que finalizara, aunque intrigado por cómo lo haría.
Lo mejor sin duda, al menos para mi, no es la parte por así llamarla, fantástica, sino los apuntes irónicos de la realidad estadounidense de octubre de 1988, en plena campaña electoral entre los dos aspirantes a presidente de Los Estados Unidos, Michael Dukakis (creo que hermano de la actriz Olympia Dukakis) y George W. Bust, padre.
Hay muy buenas escenas, tanto en el ámbito familiar como, sobre todo, en el Instituto, a cargo de profesores y alumnos, que destilan humor inteligente, lanzándose puyas sobre los valores morales y de comportamiento de los jóvenes de aquél entonces. El punto de vista de ciertos profesores y padres de alumnos, contrastando con otros padres y otros alumnos que piensan que el comportamiento humano no sólo está ubicado en el MIEDO y el AMOR, sino que hay más matices en los sentimientos humanos.
Creo que ahí reside la mayor virtud de esta estrambótica pero atractiva película, en los apuntes socio-políticos de aquél importante momento, del que derivan, por desgracia, los actuales males de Los Estados Unidos.
En fin, que no me ha gustado mucho esta película (excepto el final, muy bonito y hasta un poco emotivo), pero reconozco su mérito, y hay que poner esperanzas en Richard Kelly, el director, un joven con buenas ideas.

Rosenrod dijo...

Y lo más curioso, Lucy, es cómo es capaz de conectar con gente de generaciones tan diferentes...

Puffff... ¿lo veremos alguna vez, Dani?

Creo que es una película en la que es más importante lo inconsciente que lo razonado, Rebe.

Tienes razón, Matías; ¿por qué serán tan fascinantes estas películas que, en realidad, niegan que alguna vez, en nuestra adolescencia o niñez, existiese el mundo tan idílico que luego hemos construido en nuestro recuerdo?

Es que creo que los puntos en común existen, Cineahora. Y, ¿ves?, nosotros también tenemos un cine que es el denominador común de muchos de nuestra generación.

Muy interesantes todos esos aspectos que señalas, Travis, y que para mí señalan a esa riqueza que mencionaba, aunque en tu caso la combinación no llegue a funcionar del todo.

Un saludo!

Vargtimen dijo...

Me encanta Donnie Darko. Menudo debut el del Kelly. Pocas películas se habrán estrenado los últimos años tan redondas y complejas como esta.

Alvy Singer dijo...

Una gozada la cinta de Kelly, una de las cosas más grandes que la vida. Southland Tales va a ser mejor y más incomprendida. Más extrema. Me apuesto todo.

BUDOKAN dijo...

Una película a la que el tiempo le ha dado la razón! Todo cierto acerca de esa época en la que Reegan adormeció a la sociedad norteamericana. Además una banda sonora impecable.

Donnie dijo...

Qué gran post Rosenrod! y qué alegría (¿o tristeza?) al leerlo!

Desde luego te ha quedado para quitarse el sombrero... ya sabes que me encanta esa película y que la tengo como referente...

No podría decir todo lo que hace sentir y todo lo que es capaz de mostrar, ya lo has dicho tu.

Lo dicho, fantástico post!

Un saludo!

Rosenrod dijo...

Totalmente de acuerdo, Varg.

A ver si tenemos suerte y por fin llega hasta nosotros, Alvy; desde luego, va a ser todo un salto sin red: va a estar todo el mundo esperando a ver si repite el milagro o se estrella. Espero que pronto podamos hacernos una opinión.

Y es increíble cómo ese contexto sirve para que encajen todas las piezas, Budokan.

Muchas gracias, Donnie; viniendo de un admirador tan conspicuo como tú, desde luego es todo un dumplido.

Gracias a todos!

Nüx dijo...

Seguramente yo también añoraría los 80 (excepto la moda de esa década: los pantalones hasta los sobacos y los colores estridentes no son muy de mi gusto) si no fuera porque era demasiado pequeña como para recordarlos. Debieron ser buenos años...

kuroi yume dijo...

sobre la película, nada que comentar que no se acabe de decir, pero eso de los 80 me acaba me dejar KO.

Ya somos mayores que aquellos personajes que tanto nos gustaban. Ya somos adultos!

Vade retro dijo...

Tras haberte leído, no tengas duda de que no me la pierdo...me encantan estas pelis ;-)

Anónimo dijo...

mierda!!!

Un post que me ha hecho llorar.
Los que rondamos casi los 30 hemos crecido con todo ese cine!!!

Un abrazo, Rosenrod. Ha conseguido emocionarme.
Vivan LOS GOONIES.

www.lacoctelera.com/traslaspuertas

Jordim dijo...

Inmensa película. Fascinante. De esas que hay que recuperar cada cierto tiempo. A ver qué hace Richard Kelly después de esta joya.

Rosenrod dijo...

Pues, en el fondo, como todos los años en los que uno es adolescente, Nüx; porque, ¡anda que se nos olvida pronto lo que podían llegar a ser los traumas de aquellos años!

Sí, Kuroi, ése va a ser el problema... ¿cómo llegó a ocurrir? Porque, la verdad, por más que me pongo a pensar, no recuerdo cuándo fue el momento concreto en que sucedió...

Creo que la película te gustará, Vade; ya me dices.

Bueno, espero que sean lágrimas de las buenas, Marinero...

Un listón muy alto, Jordim; esperemos que no sea demasiado.

Un saludo!

AL dijo...

jeje míticas películas de juventud.

Respecto a la película de culto que protagoniza el post, he de decir, que me gustó y que es inquietante y muy bien dirigida, pero que todavía no acabo de entender :)

La he visto un par de veces, y como digo, me gusta pero tampoco la veo una obra maestra.

Tiene casi todos los elementos para convertirse o haberse convertido en pieza de culto, algo como le pasó a "Memento", que también entra en esa categoría.

Habrá que hacer un nuevo visionado, pero bueno, se podría abrir aquí un debate sobre qué es lo que creéis que ocurre en la película.

un saludo-.

Persio dijo...

Hasta ahora tenía ninguna referencia de la película. Gracias por ella. De tan bien escrita, da gusto, la verdad.
Un saludo

Radikal dijo...

Buen punto de vista sobre los 80... y gran película Donnie Darko. Simplemente excepcional.

Un saludo!

Lucinda dijo...

Ya hice en su día mi revisión de "Donnie Darko", pero tu la mejoras, querido Rosenrod...