19 septiembre 2007

HA MUERTO UN MAGO



Este fin de semana murió uno de los personajes más representativos de nuestro cine; aunque, a buen seguro, el nombre de Emilio Ruiz apenas dirá nada a la mayor parte de los cinéfilos. De hecho, tengo que reconocer que, hasta que no tuve la oportunidad de ver, en el 2004, la estupenda exposición sobre su obra que alojó la Fundación Canal de Madrid, yo tampoco tenía la menor idea de quién era en realidad: un auténtico mago de la imagen.

En unos tiempos en los que la pregunta d
e "¿Cómo lo habrán hecho?" ante un truco visual en la pantalla ha perdido casi todo su significado por la irrupción de la tecnología digital, que hace posible prácticamente todo, resulta aún más increíble valorar la labor de alguien como Emilio Ruiz. Trabajó en películas tan señeras como Lawrence de Arabia, 55 días en Pekín, Doctor Zhivago, Patton, Conan el bárbaro (y su secuela, Conan el destructor) o Dune; en cintas españolas como La niña de tus ojos (para la que reconstruyó, simplemente pintándolos sobre un cristal, los míticos estudios berlineses de la UFA destruidos en la Segunda Guerra Mundial), Soldados de Salamina, o incluso en El laberinto del fauno (suya es la ciudadela que aparece en la secuencia de apertura), y su magia se hacía notar en la construcción de maquetas y, sobre todo, en lo que fue su auténtica marca personal: el plano imposible.

¿Qué es el plano imposible? Simplificando mucho, un
juego con las perspectivas, en el que se colocan objetos de muy diverso tamaño, haciéndolos parecer mayor o menor según nuestros intereses, y combinándolo con un escenario real. Para entenderlo mejor, fijaos en la siguiente imagen, un fotograma extraído de Soldados de Salamina:


Desde luego, no podría haber una imagen más real de un barco anclado en un muelle, con una pasarela por la que acceden los personajes, todo bien iluminado por la luz solar y proporcionado. O... espera, ¿no será todo un truco? ¿No será más bien algo como... esto?:


Pues sí, todo es falso: el barco, el muelle... sólo la pasarela y los personajes son reales, el resto se construye al tamaño adecuado y después se coloca en el lugar preciso para que se pueda crear la ilusión de la perspectiva.

Impresionante, ¿verdad? Pues hay muchos más ejemplos. Como, por ejemplo, éste de la película Dune, en la que de una gran nave descienden unos mandatarios ante unas tropas en perfecta formación. Una estampa realmente epatante...


...de la que sólo es real la puerta y la escalinata: el resto es una maqueta colocada a la distancia adecuada, en la que la puerta, situada mucho más lejos, es encajada con el juego de la perspectiva, un truco que ya conocían los genios del Renacimiento:


Hay infinidad de ejemplos más de su trabajo, que también incluyó spots publicitarios y series de TV. Si queréis conocerlos, podéis visitar su web, de la que he tomado estas imágenes. De verdad que merece la pena, aunque sólo sea por conocer a uno de nuestros talentos, un verdadero creador que vivía en el casi anonimato en el que trabajan muchas de las personas más válidas que se mueven en nuestra industria. Precisamente, las que hacen que la expresión "la magia del cine" sea algo más que una manida frase hueca.

[+] Emilio Ruiz del Río: un mago de los efectos especiales, en Cineahora

20 comentarios:

Faraonika dijo...

Le he echado un vistazo a la web, y hay cosas que son realmente increíbles.
Sinceramente y como tu dices, su nombre no me decía nada, pero he visto algunas películas en las que ha trabajado. Esto de ser conocido es un plus que muy pocos tienen y no siemrpe son los más válidos.
En fin...descanse en paz.

Un saludo!

LUIS AMÉZAGA dijo...

Gracias por la cuidada información.

Crunch dijo...

Procuraré recordar su nombre.
¡¡que trabajo tan impresionante!!

Azid Phreak dijo...

Realmente espectacular. Conocía la técnica, pues la usó Peter Jackson a la hora de grabar a los Hobbits junto a los humanos en su Señor de los Anillos, aunque nunca hubiera pensado que un español fuera el responsable de utilizar dicha técnica en tantas películas.

Sea como fuere, descanse en paz.

Peggy dijo...

muy interesante te linko :)

Cineahora dijo...

No hay duda que la infografía está logrando grandes avances para recrear decorados o efectos visuales.

Pero es que estos métodos, físicos (¿a la antigua usanza?), son maravillosos. Y el como gente del tipo de Emilio Ruiz del Río debía ingeniárselas para plasmar aquello que le pedían el director o los productores.

Uff ¡y qué suerte haber visto esa exposición sobre su obra del 2004!

El Cerrajero dijo...

Absolutamente genial.

Habrá que estar atento al Cielo, seguro que desde ahora vemos formas más originales con las nubes ^_^

BUDOKAN dijo...

Hermoso recuerdo para un genio que supo vivir para el cine y contribuyó a crear ese mundo de fantasía que los espectadores creemos. Saludos!

Thalatta dijo...

¡Qué genio! la inteligencia al servicio de la imaginación. Me ha encantado este post :)
Voy a la web a ver...
Besoss

Rosenrod dijo...

Me alegra que te haya gustado la web, Faraónika; la verdad es que es de continente sencillo, pero de contenido bien impresionante.

De nada, Luis; es un placer ayudar a que se le conozca, aunque sea ahora con motivo de su muerte.

La verdad es que sí, Crunch; yo me quedo literalmente con la boca abierta con muchas de las cosas que era capaz de hacer.

Bueno, Azid, la verdad es que esa técnica debe de ser tan antigua, casi casi, como el cine. La dificultad reside en usarla bien.

Gracias, Peggy; me alegro de que te haya gustado.

Yo confieso que siento debilidad por estos trucos, Cineahora: tienen un encanto especial, sobre todo porque, cuando los ves, es como un truco de magia: literalmente, te quedas con la boca abierta, alucinado de que algo así te lo puedan hacer pasar por real, y te sientes como un niño (o no tan niñó, no nos vamos a engañar :) ) cuando va a ver la función de un mago. Y sí, la exposición fue una gozada; qué lástima que no tuvieras oportunidad de verla (desconozco si se llevó a algún sitio más allá de la Fundación Canal).

Bienvenido, Cerrajero; y sí, no me extrañaría que aprovechara para probar nuevos efectos.

Tú lo has dicho, Budokan: ¿cuánto le debemos a la gente como él? Muchísimo.

Ya verás cómo te gusta, Tha.

Gracias a todos!

Espineli dijo...

Muy buenos los ejemplos, ay que ver como se lo montan los del cine, no lo sabía, salu2.

e-catarsis dijo...

Oye gracias por la información y gracias por el enlace yo no sabía nada de esto
:))
Si es que...
;-)

AL dijo...

Un crack :)

Y trabajó en esa obra maestra llamada "Conan".

Rosenrod dijo...

Desde luego, es un mundo fascinante, Espineli.

Ya te digo que yo tampoco hasta que fui a la exposición, E-catarsis. Pero te deja ganas de saber todavía más, ¿verdad? Es fascinante.

Sí señor. Y ¡menudo trabajo!, Al.

Un saludo a todos y buen fin de semana!

Dani Lebowski dijo...

Un auténtico genio, tuve la oportunidad de visitar una exposición que hubo en Madrid sobre su obra hace unos años y fue toda una experiencia.

Descanse en paz, yo también quiero rendirle mi particular homenaje.

Anónimo dijo...

Como familiar suyo, sólo quería daros las gracias a todos por los comentarios y, por si alguien está interesado, que esté atento al estreno del maravilloso documental que sobre su obra está rodando Sigfrid Monleón, y donde podreis ver la génesis, elaboración y rodaje de alguna de sus maquetas.
Saludos,
MAD

Raquel dijo...

La verdad es que estos profesionales hacen auténticas maravillas, y son casi desconocidos para el público.

Por cierto, te han concedido un premio listo para ser recogido...

Möbius el Crononauta dijo...

Como dijo Churchill, nunca tantos debimos tanto a tan pocos... y algunos de nosotros ni siquiera lo sabíamos, y eso que he visto muchas de las películas en las que trabajo este genio en la sombra. Pues ojalá siga produciendo magia allá donde esté.
Saludos

Tanakil dijo...

Gracias por descubrirme a este hombre, nunca había oído hablar de él ni de su profesión. Por cierto, muy guapo el gato ;)
Saludos,
Tanakil.

Rosenrod dijo...

Bienvenido, Dani; y tienes toda la razón: la exposición era una maravilla.

¿Qué decir, MAD? Gracias a ti por tus palabras; la verdad es que Emilio Ruiz se merece todo lo que se pueda hacer por dar a conocer su extraordinaria labor. Y por supuesto, estaremos atentos al documental: espero que no sea difícil acceder a él.

¡Anda! Pues me paso a ver lo que es, Raquel... ¡qué suspense! :)

No se puede decir mejor, Möbius: y sobre todo, ¡qué labor tan callada! Eso lo hace doblemente meritorio.

Muchas gracias, Tanakil; se lo diré a Boris, ¡le encantará! ;)

Gracias a todos!